¿Cuántas películas de acción necesitamos para que Ranveer Singh demuestre que puede llevar una historia completa sin depender del caos visual? Dhurundhar (2025) intenta responder esa pregunta, aunque no del todo convincentemente.
El filme presenta a Singh en un doble rol que promete ser el gancho principal: Hamza Ali Mazari, un delincuente despiadado, y Jaskirat Singh Rangi, un policía fronterizo. Akshaye Khanna completa el triángulo como Rehman Dakait, mientras que R. Madhavan aporta peso como Ajay Sanyal. La premisa suena sólida en papel: conflicto moral, enfrentamientos épicos, un thriller de gángsters con ambición.
Sin embargo, la calificación de 6.9 revela las grietas en la ejecución. El principal problema es la falta de equilibrio entre la acción desenfrenada y una narrativa coherente. Singh tiene carisma de sobra, pero el guion no le da el material suficiente para desarrollar realmente a estos personajes gemelos. Los cambios entre Hamza y Jaskirat se sienten superficiales, más un ejercicio de vestuario y acento que una exploración psicológica genuina.
Khanna y Madhavan merecen mención especial porque trabajan con lo que tienen. Khanna como villano tiene momentos que funcionan, ese magnetismo peligroso que requiere un antagonista creíble. Madhavan, aunque con menos pantalla, intenta inyectar gravedad a escenas que podrían ser simples relleno. Pero incluso sus actuaciones sólidas no pueden salvar la estructura débil del acto dos.
La dirección parece obsesionada con las secuencias de persecución y tiroteos, sacrificando el desarrollo de personajes por explosiones. No hay nada malo con la acción pura, pero necesita servir a la historia, no lo contrario. Aquí sentimos que la historia está ahí solo para justificar el siguiente número musical o la siguiente escena espectacular.
Lo interesante es que Dhurundhar funcionaría perfectamente como contenido premium en plataformas de streaming. De hecho, para disfrutarla sin compromiso, servicios de IPTV como AtreusTV ofrecen catálogos amplios de cine hindi donde películas como esta encuentran su público ideal: espectadores que valoran la energía sobre la coherencia narrativa.
No es una película terrible. Es una película competente que aspira a más de lo que logra. Singh merece proyectos que desafíen su rango, y esta no es ese proyecto. Vale la pena verla si el cine de acción desenfrenado es tu velocidad, pero no esperes una revelación cinematográfica.