¿Y si tu peor pesadilla fuera transmitida en vivo a millones de personas? Esa es la premisa escalofriante de The Running Man, el remake de 2025 que llega con toda la carga de un thriller distópico que no te deja respirar.
Glen Powell retoma el papel icónico de Ben Richards, un hombre desesperado en una América futura donde el dinero es la única moneda que importa. Su objetivo: ganar suficiente capital para salvar a su hija gravemente enferma. El problema es que el juego que elige es literalmente mortal. The Running Man no es cualquier reality show; es un espectáculo de vida o muerte transmitido a nivel nacional, donde los cazadores están hambrientos de sangre y las cámaras nunca parpadean.
Lo que hace funcionar este filme es la combinación perfecta entre acción pura y reflexión social. Powell demuestra por qué es un actor de acción moderno, con una intensidad que va más allá de los simples disparos. Su Richards es un hombre roto, empujado a los límites por la desesperación paternal. William H. Macy como Molie Jernigan aporta una capa de cinismo corporativo que define el corazón podrido del sistema, mientras que Lee Pace como Evan McCone encarna esa maldad televisiva que caracteriza a quienes controlan el espectáculo.
La cinematografía refleja perfectamente ese mundo despiadado: colores fríos, arquitectura brutalmente futurista, y un constante sentido de vigilancia que te persigue incluso después de apagar la pantalla. Es como ver una sesión maratónica de IPTV distópico donde los contenidos son reales y letales.
Con una puntuación de 6.8, el filme no alcanza el rango de obra maestra, pero su propósito es claro: mantener tu pulso acelerado mientras cuestiona qué tan lejos llegamos como sociedad cuando el entretenimiento se convierte en explotación. Los momentos de acción son crudos, las escenas de persecución tienen peso, y la trama avanza sin tregua.
Lo que hubiera elevado el rating sería una profundidad adicional en los personajes secundarios y alguna giro narrativo inesperado en el tercer acto. Sin embargo, lo que obtienes es un entretenimiento de calidad que funciona tanto como thriller como crítica social.
The Running Man (2025) es un reloj de tiempo que no falla. Si buscas acción inteligente con sustancia, definitivamente merece tu tiempo. Perfecto para una sesión de películas intensas.