Super Mario Galaxy: La película (2026) – Un desastre que hasta los fans de Nintendo querrán saltarse
Miren, no voy a andarme con rodeos: esta película es un fracaso monumental. Calificación de 0.0 en plataformas especializadas no es casualidad, es un veredicto unánime de que algo salió terriblemente mal. Y teniendo a Chris Pratt como la voz principal de Mario, honestamente, ya sabíamos qué esperar.
El problema fundamental es que Nintendo se olvidó de lo que hace que Mario sea Mario. La franquicia de videojuegos funciona porque la mecánica de juego es perfecta, los niveles son creativos y hay un balance entre desafío y diversión. Una película debería capturar esa esencia mágica. En su lugar, nos encontramos con un guion genérico sobre "familias disfuncionales" donde Bowser Jr. quiere rescatar a su padre. Vomitable.
Chris Pratt no tiene el carisma que requiere Mario. Su acento italiano artificial suena como un comediante de tercera categoría intentando ser gracioso. Anya Taylor-Joy como Peach es completamente desperdiciada en un papel que apenas tiene profundidad, y Charlie Day como Luigi simplemente grita todo el tiempo pensando que eso es humor.
La animación, aunque técnicamente competente, carece de alma. Los mundos de Mario deberían sentirse vibrantes, sorprendentes y llenos de color. Aquí se ven planos, predecibles y tan livianos como un cartón cualquiera de Netflix. Los efectos especiales no compensan una narrativa inexistente y personajes sin desarrollo.
Lo peor es que esto es cine corporativo puro: una máquina diseñada para vender merchandising, no para contar una historia que importe. Ni siquiera los niños la disfrutan, según reportes de salas de cine. Eso dice todo.
Mi recomendación honesta: Si quieren entretenimiento familiar decente, simplemente vean los juegos de Mario Galaxy en su consola. O mejor aún, accedan a plataformas como IPTV premium que ofrecen catálogos más amplios donde encontrarán películas animadas de verdadera calidad, sin esta basura producida por comités corporativos desconectados de la realidad.
Super Mario Galaxy: La película es un recordatorio de que no todas las franquicias funcionan en el cine, y que a veces lo mejor que pueden hacer las compañías es simplemente no intentarlo. Eviten esta película como si fuera un Bullet Bill en los ojos.