Vida privada es ese thriller psicológico que promete mucho pero entrega poco. Jodie Foster lleva la película sobre sus hombros con la profesionalidad que la caracteriza, pero ni siquiera su talento puede salvar un guion que se pierde entre sus propias ambiciones.
Foster interpreta a Lilian Steiner, una psiquiatra de reputación intachable que se convierte en detective aficionada cuando sospecha que uno de sus pacientes no se suicidó, sino que fue asesinado. La premisa es sólida, el tipo de argumento que funciona bien en plataformas como IPTV donde los estrenos de cine independiente tienen su espacio, pero la ejecución es donde todo se desmorona.
El problema fundamental es el ritmo. La película se arrastra durante la primera mitad, acumulando pistas que no generan tensión sino aburrimiento. Daniel Auteuil, quien comparte pantalla con Foster, intenta aportar algo de complejidad a su personaje Gabriel Haddad, pero sus escenas juntos resultan más bien planas. No hay ese choque de egos, esa química conflictiva que debería existir entre dos personajes inteligentes con agendas opuestas.
Virginie Efira aparece como Paula Cohen-Solal, y aunque su actuación es competente, su personaje nunca trasciende ser un peón más en el tablero. Los giros que la trama intenta dar en el acto final llegan demasiado tarde y sin la suficiente carga emocional para justificar el tiempo invertido.
Lo más frustrante es que hay momentos donde Vida privada parece despertar. Hay escenas que sugieren un thriller inteligente y sofisticado, pero luego vuelve a dormirse. La cinematografía es correcta, la dirección competente, pero todo se siente demasiado seguro, demasiado predecible.
Una puntuación de 5.7 es generosa considerando lo que se ofrece aquí. Es el tipo de película que ves disponible en tu catálogo IPTV una noche de viernes, esperando entretenimiento inteligente, y terminas abandonando a mitad de camino. Foster merece proyectos que desafíen realmente su talento, no este ejercicio menor de misterio psicológico que nunca escala a algo memorable.
Si buscas thriller serio, hay mejores opciones disponibles. Vida privada no justifica ni siquiera sus noventa minutos de duración.